La tierra se calienta por nuestros frios corazones

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Hubo que esperar el informe de la ONU para caer en cuenta que las cosas no van bien en nuestro mundo. Hubo que esperar el informe de la ONU para creer que el planeta va derechito al barranco, y con él nuestros hijos y nietos.Y cuando digo derechito al barranco no es una exageración, tomando en cuenta que en dicho informe, publicado el día de hoy, se señala que la temperatura de la tierra podría subir hasta 4 grados, derritiendo el polo norte progresivamente hasta desaperecer definitivamente terminando la presente centuria, y en el camino, también podrían desaparecer las nieves eternas de montañas y glaciares. Esto provocaría que el nivel del mar aumente entre 18 y 59 centímetros, hundiendo playas y algunas islas, aumentando el caudal de rios y también, afectando el ecosistema marino.

También, el informe señala que se puede esperar un aumento de los fenómenos climáticos extremos como huracanes, sequías y precipitaciones en ciertas zonas. En realidad, esto sucede hace ya harto rato, y no me imagino como esto se podría agudizar o empeorar sin que quede una escoba mas o menos de proporciones. Hace un par de años Europa tuvo una ola de calor que cobró miles de vidas, y durante este invierno, inundaciones que azotaron sin piedad a las ciudades Europeas, al tiempo que la frecuencia e intensidad de los huracanes en EE.UU. ha aumentado significativamente. Nada más recordar a Katrina que transformó New Orleans en una ciudad fantasma, y a Wilma, que transformó la paradisiaca Cancun en algo parecido a Baghdad. Los dos con una frecuencia inferior a un año respecto del otro.

El informe de la ONU es estremecedor. Y lo es sobre todo por que confirma el temor que el efecto invernadero es irreversible, ya que sus consecuencias se transforman en causa.

Pero lo que me motivó a escribir este Blog, queridos contertulios, es la noticia que salió detrás del informe de la ONU, y es que Exxon, petrolera transnacional cercana a Bush, habría ofrecido 7.600 dólares a científicos para desacreditar, bajo cualquier pretexto, el informe de la ONU sobre calentamiento global. Lo que realmente me preocupa, es que haya gente capaz de anteponer sus intereses personales por sobre los intereses de la humanidad de hoy, y del mañana. Son personajes de película gringa, de cómic. Cuesta imaginar tal nivel de egoísmo, avaricia, y codicia. Y en realidad, pienso que la avaricia, la codicia, la soberbia y la violencia gobierna este planeta hace aproximadamente 8 años en el país del norte, y su llegada y permanencia en el poder es expresión del ensalsamiento de los anti valores que sostienen nuestras sociedades consumistas y ciegas.

Pero también veo algo impresionante, y es que al parecer, la humanidad está despertando. Y está despertando por que dispone de información, de medios, de tecnología y de la vanguardia de los científicos que de verdad buscan velar por la viabilidad del planeta no tal cual lo conocemos hoy, sino que en mejores condiciones.

¿Que podemos hacer los simples mortales?. Por el futuro, si tenemos hijos, educarlos en el amor y la pasión por lo justo, por la naturaleza, pero no desde una perspectiva contemplativa, sino que activa. Enséñenles a a respetar la flora y la fauna, a utilizar la energía en forma racional, y sobre todo, enseñarles a pensar, a cuestionar, a preguntar. Démosle la confianza suficiente para que puedan defender el futuro con propiedad. Padres, busquen la sabiduría y piensen que la mentalidad y emocionalidad de un niño es muy frágil, y que cualquier cosa que les digamos o hagamos, puede ser para ellos sufrimiento o alegría infinitas. Enséñenle valores practicándolos, no discurseando con ellos. El niño no aprende con palabras, sino que con hechos.

Hay que empoderar a las generaciones que vienen, por que la nuestra, lo está haciendo todo mal.

8 comentarios:

Ivan dijo...

Excelente artículo. Te invito a ver la película Climate Crisis (una verdad incómoda) donde interviene Al Gore.
Por el momento nos queda ahorrar energía, tratar de contaminar lo menos posible y convertirnos en agentes replicadores de la información...

Belenus dijo...

El ser humano aprende equivocándose. Ensayo y error.
Así ha evolucionado durante toda su historia desde el descubrimiento del fuego y el invento de la rueda, hasta la bomba nuclear y los sistemas informáticos de internet.

Nos hemos equivocado toda la historia, pero hemos ido aprendiendo. Es cosa de ver a Europa (por ej) en donde se comienzan a preocupar por la ecología y energía cuando ya nos les queda nada en sus tierras. Lejos de esos conceptos están los gringos que son más jóvenes e impetuosos (como nación) y nosotros aún más lejos. ¿Qué ventaja tenemos nosotros? es que vemos las consecuencias antes de que ocurran. Tenemos la experiencia aprendida de las naciones más viejas y vemos lo errores que cometen actualmente las otras.

Por ahi estaba la historia que contaba un sabio que decía que un tonto era aquél que cometía un error y luego lo volvía a cometer; un inteligente era aquél que cometía el error, aprendía de el y lo corregía; y el sabio era aquél que podía aprender de los errores de los demás.

Nosotros como pequeño virus, pequeña molécula de gas ideal, no nos queda otra que tratar de contaminar al resto con mensajes de amor. Ojala se expanda con suficiente rapidez como para reaccionar antes de que no seamos capaces de enmendar nuestros errores.

David dijo...

Belenus, creo que aplicar la teoría del desarrollo individual a naciones completas es un ejercicio lógico peligroso. Está claro que si Estados Unidos y China, ambos los mayores emisores de partículas contaminantes, no han, por ejemplo, suscrito el Tratado de Kioto para autoobligarse a reducir las emisiones, no es precisamente porque sean naciones muy jóvenes, sino que para ellos es más importante no invertir tecnología en energía alternativa que quite ganancias a las grandes petroleras, por ejemplo. Europa, como contraparte interesada, busca justamente debilitar el mercado del crudo para su viabilidad estratégica a través de la autonomía energética.

Martmad dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Martmad dijo...

Los simples mortales podemos contribuir con mucho, no solo formando parte de una masa movilizada o movilizando una maza cuando los científicos alzan la voz. Vasta con hacer de nuestros hogares lugares donde las energías sean aprovechadas eficientemente. El exceso en el uso de estufas en el invierno por un deficiente sistema de aislación, las comidas recalentadas varias veces en las cocinas a gas , las quemas de hojas, la falta de árboles o pasto, el abuso del automóvil, el derroche innecesario de agua, entre muchas otras cosas le pueden cambiar el rostro a nuestras casas, luego a nuestras ciudades y progresivamente al planeta. No hay que olvidar que las grandes compañías que destruyen progresivamente el ecosistema subsisten gracias a nosotros, que a pesar de ello seguimos comprando sus productos.

Angela dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Angela dijo...

ya poh manito siga escribiendo en su blog. un beso.Angela

Belenus dijo...

El público pide actualización ;-)